Cifosis

 La cifosis es la curva fisiológica de la columna dorsal, tratamiento y ejercicios para evitar la hipercifosis, dolores de espalda y de hombros.

 Cifosis:

 La cifosis es uno de los tipos de curva que hay en la columna vertebral.

 Se da en un plano sagital, es decir el que parte el cuerpo en dos mitades simétricas, una izquierda y una derecha.

 En este plano se dan los movimientos de flexión y extensión, en el caso de la columna, doblarse hacia delante o flexionarse, y doblarse hacia atrás o extensión.

 La columna presenta varias curvas, en el plano sagital.

 Visto de posterior hacia anterior la cifosis sería una curva convexa o visto de anterior a posterior la cifosis sería una curva cóncava.

 Existen dos curvas cifóticas o cifosis en la columna, la cifosis dorsal y la cifosis sacra, todas ellas curvas normales y fisiológicas.

 Cifosis dorsal:

 La curva que forman las vértebras dorsales, es una curva fisiológica, no se puede borrar para enderezarse, es decir no se puede poner recta

 Asimismo, lo que sí se puede evitar mediante el ejercicio y estiramientos y buenas posturas es que aumente y acabe en una hipercifosis, que sí es patológica.

 Las vértebras dorsales están unidas a las costillas, que albergan y protegen algunos órganos y vísceras, fundamentalmente el corazón y los pulmones.

 En caso de que las vértebras dorsales se vayan flexionando y desplazándose hacia delante y hacia abajo, harán que las costillas estén más juntas entre sí por delante.

 Por consiguiente, provocará una mala funcionalidad de los pulmones por falta de espacio.

 Hipercifosis:

 Si la caja costal disminuye de tamaño, los pulmones, que se expanden cuando entra aire, tendrán menos espacio para expandirse.

 Por lo tanto la persona podrá coger menos aire.

 Lo que puede provocar patología de los pulmones y afectación de la musculatura respiratoria debido a una insuficiencia de la misma, esto siempre en el caso de una hipercifosis.

 La hipercifosis dorsal puede afectar a todos estos órganos, además de dar la antiestética postura de joroba o chepa.

 La cifosis dorsal fisiológica está por debajo de 30º a partir de ahí el aumento de la curva se considera patológico, hasta casos extremos por encima de 70º que requerirán cirugía y órtesis.

 Dentro de la cifosis dorsal, podemos distinguir dos curvas, la cifosis de la columna dorsal baja y la cifosis de la columna dorsal alta.

 La primera relacionada con las vértebras lumbares, la segunda con las vértebras cervicales o cuello.

 Músculos implicados en la cifosis dorsal:

 Tradicionalmente se ha pensado que los músculos que aumentaban la cifosis eran los antepulsores y retractores del hombro, como en el Síndrome cruzado superior.

 Hoy en día se ha comprobado que los músculos anteriores de los hombros, arrastrarán los hombros y clavículas hacia delante.

 Lo que a su vez arrastra al ECOM, que tira hacia delante de la cabeza y cuello flexionando la columna cervical y la columna dorsal alta.

 A parte de debilidad en los retractores de escápulas y músculos posteriores del hombro y extensores del cuello, nos encontramos con una debilidad de los músculos erectores de la columna.

 Exactamente la porción dorsal, que son los que realizan la extensión de la columna dorsal, que se traduciría como una elevación de la caja costal, siendo capaces de borrar la hipercifosis o al menos de volver a una cifosis fisiológica.

Ejercicios cifosis
1 Posición inicial 2. Doble mentón 3. Extensión dorsal 4. Extensión lumbar

 Ejercicios para tratar la hipercifosis o mantener la cifosis:

 Los músculos anteriores del tronco, ECOM y abdominales, estarán acortados y debilitados, el objetivo es fortalecerlos y estirarlos.

 Por lo tanto, uno de los ejercicios más completos son los abdominales sobre bosu que vimos en los ejercicios de ECOM.

 Además, los estiramientos anteriores del hombro son muy importantes para evitar que las clavículas y hombros se vayan hacia delante, con ejercicios para estirar el pectoral podrás devolver los hombros a su posición original.

 También, los ejercicios de retracción de escápulas, como llevar los hombros hacia detrás, mantendrán los hombros atrás y evitarán el proceso de que se vayan hacia delante aumentando la cifosis.

 Los ejercicios para erectores de la columna, exactamente la porción dorsal, son los más efectivos para enderezar la cifosis.

 Estos ejercicios se pueden hacer de varias maneras. La primera y más fácil es combinando la clásica retroversión de pelvis con la extensión de la columna.

 Ejercicio para cifosis, doble mentón:

 Para ello, nos podemos tumbar bocabajo, vamos a llevar el cuello y la cabeza hacia detrás, mirando siempre hacia abajo y manteniendo la pelvis en retroversión, es decir, contrayendo los abdominales.

 Asimismo, subiremos lentamente y aguantaremos en esa posición al menos 15 segundos sin notar molestias en cuello o cabeza. De esta manera trabajaremos la cifosis dorsal alta.

 Ejercicio para cifosis, pecho arriba:

 Partiendo del ejercicio anterior, y manteniendo la pelvis en retroversión, vamos a realizar una extensión de la columna dorsal baja para trabajar la cifosis dorsal baja.

 Por lo tanto, llevaremos el pecho hacia arriba y hacia atrás como si quisiéramos coger mucho aire, aguantaremos en esa posición otros 15 segundos sin notar molestias en la zona lumbar y cuello y volveremos lentamente.

 Ejercicio para cifosis, extensión de la columna vertebral completa:

 Partiendo del ejercicio anterior, levantaremos todo el tronco hacia arriba, manteniendo los dos ejercicios anteriores y sin notar molestias en zona lumbar y cervical.

 Haremos estos ejercicios para cifosis, una vez al día 3 series de cada ejercicio y 15 segundos por cada serie.

 Cifosis sacra:

 Las vértebras sacras están fusionadas, por lo tanto esta cifosis estará siempre, lo que puede empeorar es la zona lumbar a la que está unida.

 La curva lumbar se puede borrar o aumentar.

 Finalmente, en tal caso siempre serán los ejercicios de retroversión, los indicados para corregir esta patología.

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