Los ejercicios para el esguince de la artciulación acromioclavicular son un parte del tratamiento de rehabilitación que se realiza en fisioterapia.

 Anatomía de la articulación acromioclavicular:

 La articulación acromioclavicular es una de las 5 articulaciones que forma el complejo articular del hombro. Es una articulación sinovial del tipo plana o artrodia, une la superficie articular medial del acromion y la superficie articular del extremo acromial de la clavícula.
 Posee una capsula articular reforzada por ligamentos capsulares y extracapsulares. Los ligamentos acromioclaviculares capsulares son el ligamento acromioclavicular superior e inferior y los extracapusalares son el ligamento coracoclavicular con sus dos fascículos conoide y trapezoide.
 Los ligamentos acromioclaviculares capsulares son el ligamento acromioclavicular superior e inferior y los extracapusalares son el ligamento coracoclavicular con sus dos fascículos conoide y trapezoide.
 Estos ligamentos son los que se afectan en los esguinces de la articulación acromioclavicular. No confundir esguince acromioclavicular con luxación acromioclavicular aunque pueden ir unidas de la mano.

 Clasificación del esguince acromioclavicular:

 Para clasificar los distintos tipos de esguince en la articulación acromioclavicular, se utiliza la Escala de Rockwood:
-Tipo I: Afectación del ligamento acromioclavicular, puede estar distendido o parcialmente roto, dolor a la palpación del ligamento, molestia al levantar el brazo y más al llevarse la mano al hombro contrario.
-Tipo II: Se produce una rotura de los ligamentos acromioclaviculares y esguince de los ligamentos coracoclaviculares. Al estar rotos los ligamentos que unen la clavícula y el acromion, se producirá una subluxación acromioclavicular. Los síntomas son iguales que en el anterior pero con más dolor e inestabilidad.
-Tipo III: Hay una rotura total de la capsula articular y de los ligamentos coracoclaviculares. También se presenta una luxación de la clavícula, el cuadro diagnóstico es peor y debido a la inestabilidad el médico valora si pasar por el quirófano o no.
-Tipo IV: Igual que en el tipo III más rotura de la apófisis coracoides. Puede acompañarse de una luxación posterior de la clavícula
-Tipo V: Igual que el tipo III más elevación o desplazamiento superior de la clavícula
-Tipo VI: Igual que la tipo III pero la clavícula se luxa hacia abajo.
 Los tipos I y II del esguince acromioclavicular la rehabilitación es conservadora y mediante ejercicios y tratamiento de fisioterapia evolucionan favorablemente, el resto de tipos es el médico el que decide pasar por quirófano o no

¿Cómo se produce un esguince acromioclavicular?

 En caídas con el brazo, especialmente estirado en las que se produce afectación de los ligamentos, también en deportes como fútbol americano o rugby en los que hay placajes y contacto directo, al igual que en todos los deportes de contacto como artes marciales.

Tratamiento:

 Recordemos que del tipo III hasta el VI cursan con gran inestabilidad y necesitan de un tratamiento previo para estabilizar la articulación y cicatrizar o reparar los ligamentos
 En el caso del tipo I y II las primeras medidas pueden ser crioterapia, para calmar el dolor, también corrientes de electroterapia para lo mismo y electroestimulación para evitar la inhibición de los músculos afectados.
 Vendaje de kinesiotape para permitir el movimiento sin llevar al máximo de amplitud y permitir una óptima recuperación Y por supuesto ejercicios para estimular el ligamento afectado y mejorar la funcionalidad del mismo.

 Ejercicios esguince acromioclavicular:

 Todos los ejercicios que tiren de la clavícula y acromion pueden ser molestos, pero más los que tiren de la clavícula hacia anterior como es el caso de la aducción horizontal o llevarse la mano al hombro contrario.

Primera fase rehabilitación:

 En las primeras fases haremos ejercicios isométricos de flexión y abducción de hombro a 0º, ejercicios de rotadores externos para no perder la funcionalidad del manguito rotador y ejercicios de antepulsión, retropulsión, elevación y descenso de la articulación acromioclavicular o del muñón del hombro.
 Mientras progresamos con los isométricos de hombro de 0º a 90º, podemos hacer contra resistencia los ejercicios de elevación, descenso, retracción y antepulsión siempre sin notar molestias.
 Una vez que podamos mantener el brazo a 90º sin molestias en abducción y flexión, es momento de hacer una aducción horizontal. También podéis hacer los ejercicios de manera dinámica, si no notáis molestias.

Segunda fase, aducción horizontal:

 Con el brazo en flexión de 90º, tenemos que hacer un ejercicio isométrico empujando el brazo hacia dentro sin movimiento, en caso de que no haya dolor, podemos ir aumentando el arco de movimiento hacia el hombro contrario y llevando el brazo hacia detrás en abducción horizontal.
 Para la abducción horizontal, podemos empujar una pared. Recordar que en este movimiento una vez alineado el brazo con el cuerpo hay que juntar la escápula.
 Podemos trabajar en 0º, brazo perpendicular al cuerpo, 30º, 45º y final del movimiento en la aducción horizontal, para la abducción horizontal sería 0º, 45º y 90º. Para los ejercicios isométricos podéis hacer hasta 5 series por ejercicio de 30 a 40 segundos. Con dos minutos de descanso.

 Aducción y abducción horizontal con banda elástica:

Aducción y abducción horizontal
Aducción y abducción horizontal

En caso de que no tengáis molestias o mínimas, podéis combinar los isométricos con los ejercicios dinámicos para estimular los ligamentos acromioclaviculares.
 Haréis los ejercicios de antes, con movimiento y ayuda de una banda elástica, moviendo lentamente, 3 segundos en fase concéntrica, 2 de parada al final y al inicio del movimiento y 3 de fase excéntrica. Realizaremos 3 series de 15 repeticiones con 2 minutos de descanso.

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