Fisioterapia en pádel

 La fisioterapia en pádel consiste en tratar los desequilibrios musculares, prevenir las lesiones a través del masaje y ejercicios.

 Fisioterapia en pádel:

 El pádel es un deporte de raqueta muy popular, que ha aumentado en número de practicantes, tanto amateurs como profesionales, los últimos gracias a los entrenamientos, ejercicios de prevención y tratamiento mediante fisioterapia consiguen prevenir las lesiones y recuperarse más rápido de las mismas.

 Sin embargo los practicantes amateurs que pueden llegar a jugar bastantes horas a la semana, por desconocimiento o por falta de tiempo, no realizan ningún tratamiento preventivo para poder jugar al pádel y acaban presentando una tasa de lesiones alta.

 Las diferencias con otros deportes de raqueta, como que el que campo sea más pequeño y que se puedan utilizar las paredes, simplifican el pádel, frente a otros deportes y permite que cualquiera con peor estado de forma pueda jugar, lo que conlleva a un mayor riesgo de lesiones y visitas al fisio.

 Lesiones en pádel:

 Dependiendo de la mano dominante, diestra o zurda y dependiendo del golpeo, si es drive o revés trabajará unos músculos u otros, las voleas también. Las lesiones de pádel de espalda, cadera, rodilla y tobillo se pueden dar en cualquier golpeo.

 Lesiones del drive en pádel:

 En general los movimientos de drive consisten en movimientos hacia dentro del brazo, en rotación interna y aducción de hombro, flexión de codo y una flexión de muñeca con flexión cubital, pronación y una sinergia entre extensores de mano y dedos y flexores de los mismos para poder empuñar bien la raqueta.

 La lesión más común sería la epitrocleitis o codo de golfista, debido al sobre estiramiento de los músculos estirados previamente y la contracción violenta, además de lesiones en los ligamentos de la muñeca, en especial el ligamento triangular y el fibrocartílago por comprensión.

 Menos común pero también posible sería la epicondilitis o codo de tenista, debido a la empuñadura o falta de fuerza en la musculatura del antebrazo.

 El atrapamiento del túnel carpiano puede darse si no es estira bien la final de la sesión y los movimientos son muy violentos. También podría darse la comprensión del nervio mediano por el pronador redondo.

 Prevención de lesiones:

 Mediante ejercicios preventivos de fisioterapia para la epitróclea de codo.

 Lesiones de volea en pádel:

 La musculatura es parecida a la del drive, solo que al levantar más el brazo, se solicita más los músculos flexores de hombro y los rotadores externos de escápula, un desequilibrio en los mismos, podría hacer que el brazo no subiese tanto como uno quisiera y no poder realizar voleas tan altas.

 Las lesiones más típicas en voleas, serían los problemas del manguito rotador, especialmente supraespinoso que no permiten una buena elevación del brazo y el cuerpo compensará tirando de la zona lumbar.

 Prevención de lesiones de volea:

 Los ejercicios para mejorar la estabilidad y funcionalidad del hombro.

 Lesiones de revés en pádel:

 Los músculos más implicados, serían los abductores y rotadores externos del hombro y los músculos supinadores y extensores del codo, también la sinergia entre flexores y extensores de los dedos. Es un movimiento hacia fuera del brazo y codo.

 La lesión más común en el pádel es el codo de tenista o epicondilitis, debido al sobre estiramiento de los mismos durante el golpe de revés. Otras lesiones se darían en el manguito rotador debido a la falta de fuerza de los músculos del codo.

 Otro dato importante es que el sobreuso del ratón sumado a la práctica deportiva del pádel, puede ser suficiente para sobrecargar los músculos del antebrazo y producir suficientes gestos repetitivos entre las dos actividades para desarrollar patología del epicóndilo.

 Prevención lesiones de revés:

 Los ejercicios preventivos de fisioterapia, para el epicóndilo.

 Otras lesiones de pádel:

 Durante el golpe de la pelota, se producen giros de columna con el objetivo de poder pegar más fuerte a la pelota, se arranca, se frena para llegar a las pelotas y se agacha lo que puede provocar otro tipo de lesiones.

 Lesiones de pádel en columna:

 El típico pinzamiento de columna, en el que el deportista se queda pillado. Pueden desarrollarse, si se hacen muchos giros, protusiones o hernias. También sobrecarga de la musculatura extensora de la columna ya que tiene que mantener la columna erguida y en caso de golpes muy violentos puede estar solicitada.

 El estilo sedentario, que lleva a una espalda más débil, combinado con los giros de pádel, pueden ser muy perjudiciales para la espalda, para ello la clave está en girar con los abdominales y fortalecerlos de manera específica, como con el ejercicio preventivo para el pádel del leñador.

 Lesiones de pádel en cadera:

 Menos comunes salvo traumatismo o déficit de rotación de la columna y debilidad de la musculatura, la cadera tendrá que girar más produciendo un desgaste prematuro de la articulación, la clave, está al igual que la espalda, tener un buen core y fortalecer el glúteo mayor, mediante ejercicios preventivos de fisioterapia.

 Lesiones del pádel en rodilla:

 La posición de semiflexión de rodillas, en la que se pasa la mayor parte del tiempo, sumado al sobrepeso y debilidad y acortamiento de la musculatura de la rodilla, puede llevar a la aparición de condropatías, en la que el fortalecimiento de la musculatura de la pierna es fundamental

 Lesiones del pádel en tobillo:

 En una mala pisada, pueden producirse esguinces de tobillo, pero la lesión más frecuente del tobillo es la rotura del tendón de Aquiles en el pádel, debido a un tendón degenerado que no se adapta a las arrancadas y frenadas típicas del deporte. Otro factor importante es el sobrepeso y acortamiento de la musculatura.

 Con estos ejercicios preventivos de fisioterapia, para fortalecer el tendón de Aquiles, se podrá prevenir la rotura del mismo.

 Tratamiento de fisioterapia en pádel:

 El fisioterapeuta deportivo, podrá evaluar la musculatura y flexibilidad de los deportistas, con masaje deportivo, se podrán quitar contracturas y mediante ejercicios y electroestimulación se podrán fortalecer las estructuras más débiles, con pruebas ecográficas, se podrá evaluar el estado de los tendones.

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